Internet, circa 1999

9 Sep

Hoy es 09/09/09. So what? Más allá de ser una casualidad numérica, dudo que signifique algo especial (aunque seguramente habrá alguna religión, tribu o secta que haya pronosticado el fin del mundo para esta fecha). Para el caso, era mucho más interesante el prospecto del 6 de junio del 2006, y tampoco pasó nada (salvo que se estrenó “The Omen”, una película malísima sobre el anticristo).

Sin embargo, hacía un tiempo que venía pensando en escribir un articulo sobre mis primeras experiencias en Internet, y cuando escuche la fecha de hoy, me vino a la mente que fueron alrededor de 1999, cuando estaba en el 9º año de secundaria. No sería correcto desaprovechar tal coincidencia, así que con toda la nostalgia del mundo, sale este articulo.

Problema #1: lograr conectarse

El primer problema a vencer para mi, fue el de obtener acceso a la red. Hoy en día, tengo 25 años, trabajo, y pago de mi bolsillo la conexión de banda ancha en mi departamento. En 1999, la situación era bastante diferente a la actual: yo era un estudiante de secundaria, habitaba la casa de mis padres, y como la mayoría de los adolescentes, aportaba mucho al “deber” de la casa y nada al “haber”. Eso, se sumaba a varios problemas propios de la conexión por módem: había que pagar el gasto de la línea de teléfono y además se interrumpía el uso del mismo mientras navegábamos (esto hoy no sería un gran problema, pero recordemos que, en esa época, casi nadie tenia un celular). Otra cosa muy importante, es que a esa altura, los beneficios de Internet no estaban tan masificados como hoy en día. Es decir, hoy todo el mundo, al menos ha oído sobre “lo bueno que es Internet”, o “la cantidad de cosas que pueden hacerse en Internet”. Todo esto, hacía que mis padres no estuviesen muy convencidos de la idea de dejarme tener Internet en mi casa.

Obviamente, existía la posibilidad de conectarse en el colegio (que era uno de los pocos lugares con acceso público a Internet en ese entonces), pero todos sabemos, que incluso hoy en día no hay nada como navegar desde nuestra computadora en la comodidad de nuestras casas (mucho más cuando hay que transportar los archivos que bajamos en diskettes, que son más propensos a fallar que la selección de Maradona). Sin embargo, y como en ese momento esta no era una posibilidad, con un grupo de amigos empezamos a hacernos habitúes de la biblioteca del colegio, y navegábamos casi todos los días desde allí. Es más, es el día de hoy que me encuentro con la bibliotecaria (que resultó ser la tía de uno de mis amigos de la fuckultad) y surge algún comentario sobre aquellas visitas.

Estoy online… And then?

Luego de meses de discusiones con mis padres (y de conseguir una clave de la operadora de manos de un amigo, ejem), logré convencerlos de que me dejen conectarme algo así como una hora (ellos decían una hora, yo escuchaba tres horas) por día, a la noche, después de cenar pero antes de que el resto de mi familia se acostase (otro problema a sobrellevar es que en mi casa solo había una computadora, en el living de la casa).

Compañero de aventuras, y quilombero como pocos

Compañero de aventuras, y quilombero como pocos

Conectarse a otro horario que el permitido era una cosa algo compleja en ese entonces. Entre otras cosas, había que deshacerse del molesto ruido que hacía el módem V90 al conectarse, y además, asegurarse de que nadie estuviese a punto de hablar por teléfono. Así que al menos por un tiempo, hubo que respetar las ordenes de madre y padre al respecto.

Más allá de las limitaciones horarias, estaba online. Buenísimo… ¿Y Ahora?

Cabe destacar que hace 10 años, Internet no era lo que es hoy, las páginas eran mucho más simples (esto no era necesariamente algo malo. Por suerte, esto ha vuelto con los lectores de RSS), las actualizaciones no se realizaban en tiempo real en vivo desde el lugar de los hechos (ni soñar con cosas como Qik, por ejemplo), y la cantidad de cosas para hacer online, si bien no era pequeña, no se comparaba con las cosas que podemos hacer hoy.

Altavista - año 2000

Altavista - año 2000

En mi caso, el tiempo que pasaba en Internet lo utilizaba para visitar los sitios oficiales de algunas cosas que me interesaban en ese entonces o buscar información al respecto en Altavista. Chatear con gente que compartiese esos intereses y con amigos del colegio, descargar programas, y música. Fue alrededor de esos años cuando mi Windows 98 recibió por primera vez algunos inquilinos como ICQ, Napster, Netscape, Winamp, MusicMatch Jukebox, MAME, Java y Encarta. Entre los sitios que más visité en esos días, se encuentran (además de Altavista y de muchos otros que no recuerdo): download.com, lycos, y datafull (jamás me voy a olvidar de cosas como “Negros de Mierda” o “la etimología de la palabra Fuck”), entre otras tantas. Por esos días, también abrí mi primera casilla de correo en Yahoo! Mail, que conservo al día de la fecha.

La pornografía

De más esta decir, que muchas de las anécdotas más divertidas de aquellos días, tienen que ver con el limitado acceso que un adolescente tenía a la pornografía en Internet en aquellos días. Eran demasiadas cosas a las que enfrentarse: los archivos eran difíciles de encontrar, tardaban mucho en bajarse y dejarlos en cualquier lado era riesgoso, puesto que la computadora era compartida por toda la familia.

30' de porno en Intenet en 1999

30' de porno en Internet en 1999

Hoy en día, uno puede colocar el navegador en “modo privado”, entrar 5′ a impornant o poringa, y listo… En aquel entonces, la situación era algo más compleja: uno pasaba un rato largo tratando de encontrar una foto que (con suerte) mostrase unas tetas, una vez localizada, tardaba 5′ en cargar, y luego había que encontrar un lugar donde guardar dicha foto, cosa que, dependiendo de la habilidad de los otros usuarios de la computadora en cuestión podía ir desde colocarlas en alguna carpeta dentro de alguna carpeta dentro de alguna carpeta dentro de alguna carpeta dentro de alguna carpeta hasta colocarlas en una carpeta cuyo nombre tuviese un carácter ilegal en Windows pero no en DOS (y hubiese que mover las fotos hacía y desde esa carpeta ingresando a DOS o al menos renombrarla desde allí primero), pasando por el clásico de darle la propiedad de archivos ocultos o comprimirlos con clave, y algunas otras tácticas similares. Por supuesto, también había que tomar la precaución de borrar el historial de navegación. Todavía recuerdo la primera vez que uno de mis amigos tuvo su computadora propia y puso una carpeta con el nombre “PORNO” en el escritorio: “porque ahora, puedo“, dijo orgulloso.

Mensajería instantánea: ICQ

ICQ

ICQ

Otro de los grandes hitos de la Internet de 1999 era sin lugar a dudas ICQ, que debe su nombre a que la forma de pronunciar esta sigla en inglés suena bastante parecido a la frase “I seek you” (yo te busco). En ICQ la gente no tenía un nickname, como es común en los mensajeros actuales, sino que tenía un número (de hecho, cuanto menor el número, mayor el “status”). Más allá de eso, era bastante similar a estos últimos, con la salvedad de que ICQ poseía una característica que al día de hoy extraño bastante: permitía buscar personas en base a detalles de su perfil, y agregarlas a nuestra lista de contactos. Esto permitía que en escasos segundos uno estuviese hablando con cualquier usuario de ICQ en el mundo. De esta forma, pasé muchas noches teniendo interesantes conversaciones sobre montones de cosas con gente de todo el planeta. Que recuerde, fue el primer contacto directo que tuve con gente en otros países.

Compartir archivos: Napster y Audiogalaxy Satellite

Napster

Napster

Por esos días, aparecían los primeros clientes para compartir archivos en redes P2P (de la mano de los primeros quilombos con las discográficas, obviamente). Napster era bastante similar a clientes actuales como Ares o Kazaa, con la diferencia (imperceptible para el usuario, pero culpable de su caída) de que usaba sus propios servidores para indexar y realizar la búsqueda de los archivos. Otra diferencia importante, que en realidad no tenía que ver con el cliente P2P sino con la tecnología de conexión a Internet era que bajar un archivo demoraba algo más que en la actualidad (mucho más). Lo más común era bajar un tema, quizás dos en un par de horas, en vez de una discografía completa en una noche, como es más normal por estos días.

Audiogalaxy Satellite

Audiogalaxy Satellite

El que si era diferente era Audiogalaxy Satellite, que además de permitir la búsqueda de archivos en distintos servidores interconectados, creó una comunidad de usuarios increíblemente activa, que calificaba y comentaba cada uno de los temas compartidos en la red. De hecho, acabo de leer en Wikipedia que algunos de los foros de Audiogalaxy aún están bastante activos. Con el tiempo, y de haber seguido existiendo, estoy seguro de que este servicio se hubiese convertido en uno mucho más popular que Napster (o alguno de los otros que aparecieron luego). Lamentablemente, pese a haber intentado implementar un sistema de filtrado (con las complicaciones que esto implica – descubrir si “no artist – unnamed track.mp3” es o no una canción ilegal no es tarea sencilla), fueron demandados por la RIAA, y el sitio cesó sus actividades.

Aparece el DivX

“Como el MP3, pero para vídeos”, me dijo un amigo que me presentó por primera vez al DivX. Y ciertamente, al igual que aquel formato musical, traería consigo grandes cambios en la forma de distribución de vídeos en la red (y obviamente, grandes quilombos también). Ahora existía una forma de conseguir vídeos en un tamaño mucho menor (sin compresión, era prácticamente prohibitivo, salvo que pasáramos una semana entera online – sin teléfono, y con una cuenta bastante alta que pagar a fin de mes). De todas formas, que fuese “mucho menor” que un vídeo sin compresión, no significaba que fuesen del todo accesibles. Bajar un capitulo de una serie demoraba unas cuantas horas, y ni hablar una peli completa. Pese a todas estas dificultades, el DivX fue una de las principales motivaciones que tuve para aprender inglés (no había tal cosa como subtítulos en 1999), y supongo que si no hubiese sido por la cantidad de horas que pasé viendo y leyendo cosas que obtuve de Internet, no tendría el manejo de ese idioma que tengo hoy en día.

Un viaje

La verdad es que, haber escrito este articulo me ha hecho caer en que ya hace 10 años que navego con frecuencia en Internet, y si bien es normal pensar en cuantas cosas del día a día hago mas sencilla y eficazmente con la ayuda de innumerables herramientas web, nunca había prestado atención a cuanto a cambiado la red en estos años. Es increíble ver cuanto más sencillo y masivo es Internet en estos días, al punto que cualquier persona del mundo puede tener su propia página montada y funcionando en minutos (cuando yo abrí mi primera página pasé varios días leyendo como cuernos ponerla online). Definitivamente, ha sido un gran viaje.

Aclaro que este articulo fue más bien dedicado a rememorar herramientas y situaciones inexistentes hoy en día, con lo cual, salvo que pertenezcan al grupo de gente que conoció la Internet a fines del siglo pasado, es probable que no hayan ni siquiera escuchado hablar de la mitad de las cosas que acabo de nombrar. Para el resto, si después de leer el articulo les vienen a la mente, como a mí, anécdotas divertidas de esa época (divertidas en retrospectiva. Calculo que a nadie le gustaría volver a aquellos años), habré cumplido mi objetivo. por cierto, si tienen alguna anécdota que quieran compartir, no duden en usar los comentarios para hacerlo.

Fuentes: Wikipedia, The Internet Archive.

5 comentarios to “Internet, circa 1999”

  1. cristian septiembre 10, 2009 a 9:11 pm #

    Muy buen post, cuanta nostalgia! Por el 99 comenzaba a funcionar mi empresa http://www.beewh.com, y recuerdo todo lo que decis. Si bien aun vivia con mis padres, tenia una linea de telefono exclusiva para internet, que me costaba una fortuna!!! Había que usarla de noche por que era mas barato. Con respecto al porno no era un problema para mi por que tenia mi propia pc. Conoci la pagina del bomboncito del dia y me copo tanto la idea que armé la mia, llamada superdiosas la cosa anduvo bien y es hasta el dia de hoy que genera ingresos aunque no sea tan inocente como antes.

    El ICQ aun vive, en el resto del mundo se usa mucho, yo lo uso a diario y tengo muchos contactos, 10203296

    No usaba altavista, aguante webcrawler.

    Antes del 99 recuerdo que visitaba cosas como windrivers.com, toms hardware guide, y boludeces así.

  2. Varda septiembre 11, 2009 a 12:03 am #

    uyyy que recuerdos, en ese momento yo no tenia pc (bah tenia, peor no tenia modem) y siempre iba a cybers y me acuerdo que pagaba como 9 pesos la hora!!! Aunque habia plata en esa epoca para pagarlos, y me encantaba bajar imagenes, iba siempre a cybers y me bajaba de todo. En la cartera solia tener una caj de plastico con diskettes xDD. Excelente post!

  3. nachito septiembre 11, 2009 a 10:46 am #

    Muy buen informe. Me acuerdo de lo frustrante que era cuando, bajando algo, se interrumpía el proceso porque a alguien se le ocurría levantar el tubo del teléfono para hablar. Y había que esperar media hora más para bajar la mitad de la canción “The way” de Fastball. Aahh, internet lento y one hit wonders, una buena parte de los ’90.

  4. nachito septiembre 11, 2009 a 11:11 pm #

    Che ¿por qué marca 5 comentarios cuando hay 4?

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  1. Mas nostalgia! | Saber Menos - septiembre 10, 2009

    […] Si leyeron mi post “Viviste en los 80, version geek” seguramente les va a encantar Internet Circa 1999 donde el muchacho cuenta sus comienzos en internet allá por el año […]

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